que llora el vientre roto
ante la ausencia
y el peso de la vida.
No quiero ser la madre
que dice no amar a los hombres
que nada le entregan
que su vida le entregan.
No quiero ser la madre
que apaga su fuego temprano
esconde las lágrimas,
y las cuenta.
No quiero ser la madre
que no aborta el límite
ni administra su tierra
en aras de un misterio.
No quiero ser la madre
no quiero ser mi madre
no quiero ser tu madre.
Quiero ser fuego
y no quemarme.
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