No te acerques
no me susurres en el oído
ni me cuentes tus cantos
no me hables tan cerca
que el viento confunde
que el viento me confunde
las ideas en la cabeza
como mil perros ladrando
con el trigo segado
son escasas
aunque pueblan tus voces
este viento embriagador
que se me acerca
que me susurra
que me acurruca
en el vértigo.
no te me acerques
ni aprietes los dientes
cuando me hablas
que el viento me confunde.
lunes, 13 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
Con devoción
Quiero un dios pequeñito
tan pequeñito
que me quepa en la palma de la mano
y así poder mirarlo,
tocarlo,
devocionarlo,
y tragarlo
cuando ya no lo quiera.
(no era dios padre
el que me cuidaba
sino dios madre,
a quien blasfemaba)
Quiero un dios pequeñito
tan pequeñito
para que me lo pueda tragar
y así no pueda
salir a jugar a jugar con el mundo
y testifique mi teofagia
su eterno olvido
y abandono
de quienes lo buscamos
incluso
en la palma de la mano.
Quiero un dios pequeñito
que no me pueda tragar.
tan pequeñito
que me quepa en la palma de la mano
y así poder mirarlo,
tocarlo,
devocionarlo,
y tragarlo
cuando ya no lo quiera.
(no era dios padre
el que me cuidaba
sino dios madre,
a quien blasfemaba)
Quiero un dios pequeñito
tan pequeñito
para que me lo pueda tragar
y así no pueda
salir a jugar a jugar con el mundo
y testifique mi teofagia
su eterno olvido
y abandono
de quienes lo buscamos
incluso
en la palma de la mano.
Quiero un dios pequeñito
que no me pueda tragar.
domingo, 15 de enero de 2012
Por la boca
La boca amarga.
El cuerpo se contrae
me revuelco de dolor,
te llamo, te nombro,
grito
te llamo, te busco,
grito.
Vomito.
Vomito bilis.
Me duelen las entrañas
me retuerzo de dolor
y te grito.
Vomito bilis,
amarrilla primero,
negra después.
La boca amarga.
Grito.
Y me tomas la cabeza
entre tus manos
gritándome me preguntas
que qué pasa
que qué pasa
¡¡Soy lo que pasa!!
Estoy naciendo,
alejándome de tus entrañas.
Y vomito.
Bilis negra.
Mi lengua sangra.
La boca amarga.
El cuerpo se contrae
me revuelco de dolor,
te llamo, te nombro,
grito
te llamo, te busco,
grito.
Vomito.
Vomito bilis.
Me duelen las entrañas
me retuerzo de dolor
y te grito.
Vomito bilis,
amarrilla primero,
negra después.
La boca amarga.
Grito.
Y me tomas la cabeza
entre tus manos
gritándome me preguntas
que qué pasa
que qué pasa
¡¡Soy lo que pasa!!
Estoy naciendo,
alejándome de tus entrañas.
Y vomito.
Bilis negra.
Mi lengua sangra.
La boca amarga.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Viaje
Un poco desorientada, todavía sin entender el día. Salgo del metro, tambaléandome, ebria aún. Compro agua mineral. Una fila de colectivos. Muchos. No sé cuál es el que me sirve. Unos llevan una estrella en el letrero.
Una fila de colectivos. Todos me miran, como un pedazo de carne, desorientada. Tomo agua mineral. Miro. Me miran. Me subo. Hacen treinta grados de calor. Parece que hará más calor. Me subo. El colectivero me habla de volcanes y sismología. No entiendo qué me dice. Me habla de volcanes y yo entiendo "simbología". No puedo pensar. Sigue hablando, me bajo, llegué a mi casa. Me mira, como esperando una venia. ¿Qué decir?
"¡El conocimiento nos hará libres!".
Cierro la puerta y no sé qué cresta hago parafraseando la Biblia.
Una fila de colectivos. Todos me miran, como un pedazo de carne, desorientada. Tomo agua mineral. Miro. Me miran. Me subo. Hacen treinta grados de calor. Parece que hará más calor. Me subo. El colectivero me habla de volcanes y sismología. No entiendo qué me dice. Me habla de volcanes y yo entiendo "simbología". No puedo pensar. Sigue hablando, me bajo, llegué a mi casa. Me mira, como esperando una venia. ¿Qué decir?
"¡El conocimiento nos hará libres!".
Cierro la puerta y no sé qué cresta hago parafraseando la Biblia.
martes, 6 de diciembre de 2011
Aromos
Como si hubiéramos estado
destinados a encontrarnos
bajo los aromos
como si nunca hubiera
vivido sin ti.
Fue bajo los aromos
los mismos que florecen
la primera semana de agosto
de izquierda a derecha
de espaldas al sol.
Fue bajo esos aromos
cuando en tu risa
me perdía y bebía
un conjuro para la memoria.
Fue bajo estos aromos
sobre el ocre suelo
donde hacías renacer
mis ansias antiguas
enterradas
-desterradas-
de mi posibilidad.
Y ahora son estos aromos
los que coronan
nuevamente
nuestro festivo destino.
Inexplicable
Sigo sin saber
qué veo
en esos ojos saltones
-corrijo: transparentes
cada vez que los abres
y el sol refleja
nada más que el silencio
de mi densa fijación.
sin quererte
sin tenerte
sin besarte
sigo sin saber
sigo amando
tus ojos al sol.
Variaciones de una escritura que homogeniza IV
¿Qué imperativo existe
cuando escribo poesía
cuando me lees poesía
que siempre pienso
en mis deseos desplazados?
¿Cuál es la forma
que habla y no te toca
que se aleja
en la intención más pura
sin jamás rozar
al interpelado?
Muéstrame,
te lo imploro,
una escritura que no sangre
que no me haga sangrar.
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